miércoles, 7 de septiembre de 2016

DENUNCIA CONTRA la HOMOFOBIA de la Conferencia Episcopal Española en materiales de educacion.




El Observatorio Español contra la LGBTfobia, vinculado al colectivo COLEGAS, ha manifestado su repulsa ante “la parcialidad y el adoctrinamiento antigay” de los materiales de educación afectivo-sexual elaborados por la Subcomisión de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española (CEE). Los textos están destinados a adolescentes de 12 a 16 años para utilizarse durante la asignatura de Religión de la ESO, pero también para las catequesis parroquiales, la preparación de la confirmación y para la formación de padres a sus hijos. Paco Ramírez, director del Observatorio, sostiene que “sin duda se trata de imponer y adoctrinar a los jóvenes en el único modelo de conducta afectivo-sexual permitido por la Iglesia”.
A través de una nota de prensa, el Observatorio Español contra la LGBTfobia deja clara su denuncia por los materiales educativos realizados por la CEE. Unos materiales que, por cierto, el Consejo Pontificio para la Familia ha decidido proponer como formación oficial de la Iglesia Católica a nivel mundial, adaptándolos a 5 idiomas.
La web, que cuenta con la colaboración de la Universidad Católica San Antonio de Murcia, se titula “El lugar del encuentro: la aventura del amor”. Está dividida en seis unidades y utiliza el símil del montaje de una tienda de campaña, “donde lo importante son los cimientos, donde colocamos la tienda”. Asimismo, se publicita como “un itinerario de educación al amor que ayude a los jóvenes a descubrir la belleza de la entrega mutua y la búsqueda de la felicidad a través de la entrega del cuerpo y del espíritu. A través del lenguaje corporal, la sexualidad y los afectos se revelan como dinamismos para vivir una existencia en plenitud en la cotidianidad de la vida”.
Paco Ramírez, director del Observatorio, ha afeado que “además de ignorar completamente cualquier orientación sexual diferente de la heterosexualidad, la primera unidad realiza una condena por defecto de la transexualidad y la identidad de género al defender el cuerpo como un elemento inalienable, don de Dios, que debemos aceptar sin cambios: ‘si yo mismo uso mi cuerpo como un objeto o cosa me rebajo; respetar mi cuerpo es respetarme a mí; mi cuerpo es para el amor’”.
La segunda unidad, prosigue Ramírez, “nos ofrece un único modelo de sexualidad heterosexual, al crear Dios una dualidad: hombre y mujer, cuyo fin es complementarse, y como fin llegar al matrimonio y reproducirse”. El hecho de no tratar las diferentes realidades sexuales, según el Observatorio Español contra la LGBTfobia, “es una forma indirecta de profundizar en la ignorancia y el desconocimiento, que mantiene los prejuicios y la discriminación de otras formas de sexualidades como homosexuales, bisexuales y transexuales, entre otros”.
Desde esta organización igualitaria han solicitado a las administraciones educativas y a los profesionales de la sexología, así como a la sociedad en general, que “se enfrenten y combatan estos contenidos sexistas plenos de LGBTfobia, que solo adoctrinan en la discriminación y el odio hacia las personas sexodiversas”.
Fuente Dosmanzanas

lunes, 5 de septiembre de 2016

El obispo de Grantham, Nicholas Chamberlain, primer anglicano inglés abiertamente gay



Tras recibir presiones de un diario
“Mi sexualidad forma parte de mí, pero es mi ministerio en lo que quiero concentrarme“
El obispo de Grantham se convirtió en el primero de la poderosa Iglesia anglicana de Inglaterra en revelar su homosexualidad, en una entrevista publicada el sábado en el diario británico The Guardian.
Nicholas Chamberlain explica que tomó la decisión de hablar públicamente de su orientación sexual porque un diario dominical cuyo nombre no mencionó amenazaba con desvelarla.
“No es decisión mía hacer toda una historia de esta salida del armario“, declara. “La gente sabe que soy gay, pero no es lo primero que digo a la gente. Mi sexualidad forma parte de mí, pero es mi ministerio en lo que quiero concentrarme”.
Chamberlain aclara que la Iglesia estaba al corriente cuando lo designó para el cargo en noviembre del año pasado. “Yo era yo mismo. Quienes me nombraron conocían mi identidad sexual”.
Justin Welby, el arzobispo de la Iglesia de Canterbury y líder espiritual de los anglicanos de todo el mundo, subrayó en un comunicado que “su sexualidad no tenía ninguna relación con sus funciones”. “Estoy perfectamente al corriente de la relación que el oblispo Nick mantiene desde hace muchos años“, afirmó. “Su nominación como obispo de Grantham fue decidida en base a sus cualidades y su capacidad de servir a la Iglesia”.
Un portavoz eclesiástico añadió que sería “injusto” excluir a los aspirantes al episcopado en función de su “ética sexual”.
En la entrevista, el obispo de Grantham describe a su pareja: “Es leal, cariñoso y pensamos igual. Disfrutamos la compañía del otro y compartimos nuestras vidas”, afirmó.
La salida del armario de monseñor Chamberlain es un acto de “increíble coraje”, celebró en TwitterRuth Hunt, responsable de Stonewall, una organización de defensa de los derechos de las personas LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales).La de Inglaterra es la Iglesia madre de la comunidad anglicana, que cuenta con unos 85 millones de fieles en todo el mundo. En 2005, autorizó a los hombres y mujeres homosexuales unidos por lo civil convertirse en sacerdotes y en 2013 acabó con la prohibición de que fueran ordenados obispos.
La cuestión, no obstante, sigue dividiendo a esta Iglesia, oponiendo a las ramas más liberales, en Estados Unidos, Canadá o Gran Bretaña, y a las más conservadoras, mayoritarias en países como Kenia, Nigeria o Uganda, que ha amenazado con desligarse de la Iglesia de Inglaterra si esta sigue presionando contra la ley antihomosexualidad ugandesa.
La decisión de su rama canadiense de aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo supuso un espaldarazo a los partidarios de la inclusión plena de las personas LGTB en el seno de la confesión anglicana, especialmente después de que hace un año la Iglesia episcopaliana de Estados Unidos hiciera lo propio, lo que por cierto supuso a los episcopalianos una sanción por parte de los primados de la Comunión anglicana, que les prohibieron representarla en organismos internacionales.
De lo que no cabe duda es de que este nuevo paso acrecentará las tensiones y amenazas de ruptura formal de la Comunión anglicana, cuyas iglesias mantienen posturas absolutamente contrapuestas en materia LGTB: de la inclusividad episcopaliana a la homofobia sin reservas de las iglesias anglicanas de África, pasando por las posiciones “equidistantes” de la Iglesia de Inglaterra, cada vez más difíciles de mantener (en la entrada en la hablamos de la sanción a la Iglesia episcopaliana revisamos con cierta profundidad la historia del conflicto).
Fuente Agencias/Religión Digital

viernes, 8 de julio de 2016

Salir del clóset a los 60

Fuente: Clarín
Según Graciela Balestra, presidenta de la Asociación Civil Puerta Abierta a la Diversidad y coordinadora del primer y único Centro de Jubilados LGBT del país, ellos no son los únicos que blanquearon a la edad de jubilarse. “En los últimos años, se duplicaron las consultas de adultos mayores que se acercan a pedir asistencia psicoterapéutica para salir del closet y hablar con sus familias sobre el tema”, sostiene Balestra quien remarca que también llegan buscando un grupo de pares que los contenga y entienda. Y el reconocimiento público muchas veces viene de la mano del casamiento. Así queda evidenciado en los números: en lo que va del 2016, hubo más de una boda gay de mayores de 60 por semana en Capital.
Este último dato surge del Registro Civil de la Ciudad, desde donde precisaron a Clarín que este año ya se registraron 171 matrimonios igualitarios y que 27 de ellos fueron de personas de más de 60, es decir que, hasta el momento, los adultos mayores resultaron protagonistas de casi el 16% de los casamientos en el ámbito porteño, celebrando una boda cada aproximadamente cinco días.
En el caso de Mercedes Sánchez, que es psicóloga social, la salida del closet vino efectivamente acompañada de la unión legal con su actual pareja Claudia Lagos (53), cuando ella tenía 67. “Ni la sociedad ni yo estábamos preparadas antes para la verdad”, afirma Mercedes sobre la razón por la que esperó tanto para “dejar las tinieblas”. De joven, tuvo varias parejas heterosexuales que no funcionaron. “Yo me aburría pero seguía buscando, pensaba que no tenía suerte con los hombres”, resume. Eso fue hasta pasados los 30 cuando entendió lo que le sucedía, pero se lo guardó. Por esa época, conoció a Alicia que fue su pareja por 20 años, hasta que falleció. “Vivíamos juntas pero decíamos que éramos amigas. La gente sospechaba pero nunca preguntaron ni nosotras contamos”, relata. Con poco tiempo de diferencia, además de Alicia murió su mamá, y ella se quedó sin las, hasta entonces, dos mujeres de su vida.
Recién hizo el duelo cuando llegó a Puerta Abierta y comenzó a participar de un grupo de reflexión a los 61. Dos años después, tomó coraje y empezó a mostrarse libremente. En ese camino, conoció a Claudia en el cumpleaños de una amiga en común de la Asociación. “Ni bien la vi me enamoré. Ese día me contó que se estaba mudando de la casa en la que vivía con su marido y sus cuatro hijas”, suma. La charla siguió por Facebook hasta que concretaron una salida. “Al final del encuentro, que empezó en una plaza y terminó en mi casa, le dije que me gustaba mucho”, sigue Mercedes. A los pocos días, se pusieron de novias y no se separaron más. Hace tres años, tuvieron su matrimonio igualitario, del que participaron las hijas de Claudia y su nietito que ahora dice que, de ese lado, tiene “dos abuelas y un abuelo”.
Marcelo Robles siempre se sintió atraído por los varones más que por las chicas. Sin embargo, a los 31 se casó con una mujer con la que tuvo tres hijos. Casi 20 años después, se separó y empezó a experimentar con hombres. “Un día los senté a mis hijos y les conté. Ellos se merecían una explicación”, dice Marcelo quien confía que, al principio, “no les causó ninguna gracia”.
“Con el tiempo, cuando vieron que no me salían cuernos ni alas y que seguía siendo el mismo, la cosa se fue ablandando”, explica. Tres años después de esa revelación, conoció a través de un chat gay a Gustavo Michanie (47), que es presidente de la Asociación Judíos Argentinos Gays (JAG) con el que se casó el año pasado, a sus 61. Marcelo, que es arquitecto, dice que cuando conoció a Gustavo sufrió el “efecto ladrillazo”. “Fue como si me hubieran dado un golpe en la cabeza: sentí que por primera vez tenía certeza absoluta de lo que quería”, cierra Marcelo, feliz de haberse animado a dar el gran paso.

jueves, 2 de julio de 2015

IGLESIA EPISCOPAL ABRAZA FORMALMENTE EL MATRIMONIO ENTRE PERSONAS DEL MISMO SEXO

Junto a su esposo Gene Robinson ,quien en 2003 se convirtió en el primer obispo episcopal abiertamente gay, asistio a la Convención General Episcopal en Salt Lake City el 25 de junio.



Episcopales abrumadoramente votó el miércoles para permitir las bodas religiosas para parejas del mismo sexo, consolidando el abrazo de la iglesia de los derechos de los homosexuales que se inició hace más de una década con la elección del primer obispo abiertamente homosexual.
La votación se produjo en Salt Lake City en la Convención Episcopal General, días después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos legalizó el matrimonio gay a nivel nacional. Se aprobó en la Cámara de Diputados, el cuerpo electoral de clérigos y laicos participantes en la reunión. La Cámara de Obispos aprobó la resolución martes 129-26, con cinco abstenciones.

El camino hacia el matrimonio entre personas del mismo sexo
El Muy Rev. Brian Baker, de Sacramento dijo que el cambio en las reglas de la iglesia fue el resultado de una conversación de casi cuatro décadas que ha sido difícil y doloroso para muchos. Baker, presidente de la comisión que se hace a mano los cambios, dijo que miembros de la iglesia no siempre han sido amables unos con otros, sino que la dinámica ha cambiado en las últimas décadas.
"Hemos aprendido a cuidar no sólo para, pero se preocupan por otro", dijo Baker. "Ese cuidado mutuo estuvo presente en las conversaciones que tuvimos .... Algunas personas no estaban de acuerdo profundamente, pero oramos y nos escucharon y nos dieron con compromisos que creemos hacer espacio y dejar a nadie atrás".

Baker dijo que la denominación de los Obispos oró y debatido el tema durante cinco horas esta semana antes de pasarlo a la Cámara de Diputados.
La votación elimina el lenguaje específico de género de las leyes de la Iglesia sobre el matrimonio para que las parejas del mismo sexo pueden tener bodas religiosas. En lugar de "marido" y "mujer", por ejemplo, la nueva ley de la iglesia se referirá a "la pareja". Bajo las nuevas reglas, el clero pueden negarse a realizar las ceremonias. Se aprobaron los cambios con un voto de 173 a 27. La convención aprobó también un servicio de oración de género neutro para el matrimonio en una votación de 184 a 23.
Las medidas entran en vigor el primer domingo de Adviento, 29 de noviembre.

Muchas diócesis en la iglesia sede en Nueva York de casi 1,9 millones de miembros han permitido a sus sacerdotes para llevar a cabo las bodas entre personas del mismo sexo civiles, con un servicio de oración de prueba para bendecir a la pareja. Sin embargo, la iglesia no había cambiado sus propias leyes sobre el matrimonio hasta el miércoles.
La Iglesia Episcopal se une a otros dos grupos protestantes que permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo en todas sus congregaciones: la Iglesia Unida de Cristo y la Iglesia Presbiteriana (EE.UU.). El 3,8 millones de miembro de la Iglesia Evangélica Luterana en América permite a sus congregaciones deciden por sí mismos, y muchos de ellos reciban a las bodas entre personas del mismo sexo.

La Iglesia Metodista Unida - que, con 12,8 millones de miembros, es de lejos la mayor iglesia protestante de la línea principal - Barras de matrimonio homosexual, aunque muchos de sus clérigos han sido oficiar bodas entre personas del mismo sexo recientemente en señal de protesta.


La Iglesia Episcopal es el ala estadounidense de la Comunión Anglicana, una comunidad mundial de 80 millones de miembros de las iglesias con sede en Inglaterra. Lazos entre anglicanos han sido tensas desde los episcopales en 2003 eligieron obispo Gene Robinson, que vivía abiertamente con su pareja masculina, para dirigir la Diócesis de New Hampshire.

En la víspera de la votación de Estados Unidos, el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, líder espiritual de los anglicanos del mundo, emitió un comunicado expresando su profunda preocupación por la decisión de cambiar la definición de matrimonio.

Los grupos de fe de todo el espectro de la creencia, de la Iglesia Episcopal a los bautistas del sur, han ido perdiendo miembros a medida que más estadounidenses dicen que se identifican con ninguna religión en particular. La Iglesia Episcopal se ha reducido un 18% durante la última década, después de más de una generación de disminución constante.

Tras el fallo de la Corte Suprema la semana pasada, muchas iglesias conservadoras, incluyendo los bautistas del sur y los mormones, renovaron su oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo.

La decisión del matrimonio gay es la segunda noticia importante que venir de la convención, el órgano normativo superior de la iglesia. La iglesia eligió a su primer obispo presidente negro pasado fin de semana, con el Obispo Michael Curry de Carolina del Norte de ganar en un deslizamiento de tierra.

Curry ha permitido a las bodas de la iglesia del mismo sexo en Carolina del Norte, y dijo que la Corte Suprema ", afirmó la autenticidad del amor" por la legalización del matrimonio gay.

martes, 14 de abril de 2015

“Ruega por nosotros”: La historia de dos sacerdotes homosexuales que terminó en tragedia


‘Ruega por nosotros’, la novela de Alfonso Carvajal, se basa en el caso una pareja de curas que se mandó matar al saber que uno de ellos tenía sida.
Dos sacerdotes fueron encontrados muertos el 27 de enero del 2011 en el interior de un automóvil en el sur de Bogotá, donde ambos ejercían su ministerio. Según las investigaciones policiales los religiosos Rafael Reátiga, de 36 años, y Richard Píffano, de 37, pagaron 15 millones de pesos (unos 8.435 dólares) a unos sicarios para que los mataran una vez que conocieron que, al menos uno de los dos, tenía VIH.
Alfonso Carvajal novela ahora aquella historia en“Ruega por nosotros”, una rocambolesca historia que el autor ha rescatado porque considera que “periodistas, psiquiatras, fiscales, feligreses han querido echarle tierra y olvidar el caso”.  Él, por el contrario, decidió sumergirse en ese sensible y controversial hecho para convertirlo en novela. Lo primero que pensó el escritor cuando se enteró de la noticia fue su parecido con la tragedia Romeo y Julieta. Pero este caso tenía algo que lo hacía aún más escandaloso y es que en este caso se involucraba a una pareja homosexual de curas. Por eso, hay quienes han considerado que Ruega por nosotros es una especie de Romeo y Julieta gay del siglo XXI. “Mientras la Iglesia niegue la sexualidad de sus integrantes, tendrá problemas de identidad y eso no es un asunto menor. Su temor a enfrentar la naturaleza del cuerpo la conduce a un oscurantismo medieval y patético”, asegura el autor.
El reto no era menor, pues no se conocen demasiados detalles de cómo se precipitó la tragedia:“Por azar conocí la versión de los victimarios de los curas, es decir, que ellos pagaron por su propia muerte, y entonces percibí que podría construir una tragedia contemporánea. Vislumbré el final y comencé a trabajar la novela. A arriesgarme a una interpretación psicológica y estética de qué llevó a los protagonistas a una decisión tan dramática”.
Semana.com habló con el escritor, periodista y poeta Alfonso Carvajal, quien también ha publicado otras novelas que tocan en el tema religioso como El desencantado de la eternidad y Hábitos nocturnos.
Semana.com: Cuéntenos brevemente cómo fueron los hechos que inspiraron ‘Ruega por nosotros’
Alfonso Carvajal: Por azar conocí la versión de los victimarios de los curas, es decir, que ellos pagaron por su propia muerte, y entonces percibí que podría construir una tragedia contemporánea. Vislumbré el final y comencé a trabajar la novela. A arriesgarme a una interpretación psicológica y estética de qué llevó a los protagonistas a una decisión tan dramática.
Los-sacerdotes-colombianos-Ric_54254508330_53389391171_261_396Semana.com: Después de su investigación y de la construcción de esta novela, ¿cuál es su percepción de lo que la Iglesia católica oculta y teme?
A. C.: Mientras la Iglesia niegue la sexualidad de sus integrantes, tendrá problemas de identidad y eso no es un asunto menor. Su temor a enfrentar la naturaleza del cuerpo la conduce a un oscurantismo medieval y patético.
Semana.com: ¿Cuáles han sido las reacciones del público y de la Iglesia frente a la novela?
A. C.: La respuesta ha sido buena, no sé si por curiosidad o qué motivaciones internas tienen los lectores. Para mí, prima lo literario. Este es un trabajo de ficción basado en hechos reales. La Iglesia, como en otros asuntos espinosos, mira para un lado, al vacío, al silencio, pero eso no es nuevo.
Semana.com: ¿Cómo cree que la Iglesia y los curas toman este tipo de textos?
A. C.: Por una fuente sé que un obispo compró dos libros en una Panamericana. El otro día me llamó un cura liberal y me felicitó por atreverme a contar la historia. Creo que el tema moral pasa más por lo humanístico que por cualquier sesgo ideológico, religioso, de género o cultural.
Semana.com: ¿Qué fue lo más difícil de la investigación y de tocar este tema en forma novelada?
A. C.: Lo más difícil fue tener varios temas explosivos entre las manos: lo religioso, la homosexualidad y el sida, y además que es una historia de amor y muerte porque uno de ellos se sacrifica por la relación amorosa que tenían. Y en lo literario, crear la estructura, las voces, el lenguaje, el tiempo y el espacio en que transcurriría la novela. Eso fue una labor que duró un año y medio.

martes, 17 de febrero de 2015

Obispo Guillermo Horna: Dios tuvo un plan al hacerme homosexual



Cuando fue separado del seminario de la Comisión de los Comuneros de ‘Sagrado Corazón de Jesús’ a los 20 años por su orientación sexual, se apartó unos años de los estudios religiosos. Sin embargo, las cosas volvieron a cambiar cuando un día de esos: unos chicos evangelistas lo llamaron para leer la Biblia y empezó un gran proyecto de inclusión.
Así nació en el 2009 lo que se conoce como ‘El Camino’, la comunidad en la que el obispo Guillermo Horna promueve ideas progresistas de fe católica, entre las que se incluyen aceptar el amor entre personas del mismo sexo y valorizar el rol de las mujeres en la sociedad. “Jesús nunca discriminó”, asegura él firmemente sentado en el despacho del recinto en donde realiza sus reuniones.
Mientras se disipa la bulla en los exteriores de la pequeña habitación, el obispo se toma su tiempo para explicar lo que muchas personas se deben estar preguntando. ¿Cómo es que un obispo casa a dos gays en un matrimonio sacramental? La Iglesia católica no lo permite. (Ya conocemos la opinión de nuestro cardenal Juan Luis Cipriani y sus amigos del Opus Dei). ¿Es un cura autoproclamado?
Nada de eso. Guillermo explica que él es un católico con todas las de la ley. Pertenece a la Iglesia católica antigua o veterocatólica, que actualmente tiene alrededor de 2 300 000 miembros en todo el mundo. Se trata de un grupo de iglesias cristianas que se separaron de la Iglesia Católica en el siglo XIX porque sus integrantes rechazaron la doctrina de la infalibilidad papal proclamada en el Concilio Vaticano I.
En Latinoamérica, explica el obispo, el 90% de miembros veterocatólicos son seguidores de Monseñor Carlos Duarte Costa, quien en los años 50 fue excomulgado de Roma por decir que los curas deberían casarse. Además, dijo que los casados y divorciados debían recibir la comunión. Tras ello, fundó la Iglesia Apostólica Brasileña, madre de las iglesias nacionales en América Latina.
Duarte Costa, a su vez, fue ordenado obispo en 1924 por el Arzobispo Sebastiao Leme Da Silveira Cintra, un cardenal brasileño la Iglesia Católica Romana.
“Nosotros somos católicos primero porque mantenemos sucesión apostólica. Segundo, mantenemos la doctrina católica de los primeros concilios dados antes del cisma del siglo XI. Pero no estamos sujetos al obispo de Roma (el papa), tampoco estamos sujetos al derecho canónico porque eso es un ley jurisdiccional dentro de la Iglesia Romana y no rige para nadie más”, explica Horna.

 SU VUELTA A LA RELIGIÓN

Aunque sus planes de volverse sacerdote se vieron frustrados por saberse a sí mismo ‘diferente’ y por lo tanto, marginado por los dogmas conservadores de la iglesia católica romana, una nueva oportunidad llegó para Guillermo.
“Yo hablé con mi formador”, cuenta él sobre sus años de seminarista. “Yo le dije que tenía una orientación sexual diferente y él se lavó las manos y dijo que hablaría con el supervisor regional y él dijo ‘no, tiene que irse’. Es decir, no importaba cómo me conocían, portaba, quién era. No importó nada. Solo me dijeron que tenía que irme. Mi historia es la de muchos que se atrevieron a hablar con honestidad”, aprecia Guillermo, quien fue expulsado cuando estaba a la mitad de su carrera.
Sin embargo, esos momentos quedaron atrás. El grupo de chicos evangelistas con los que se había reunido al principio fue creciendo cada vez más. Provenían, al fin, de diferentes religiones.
“Fuimos a un retiro y decidimos qué hacer. Fue ahí cuando se formoó ‘El Camino’ y como finalmente, las personas que la integrábamos somos de distintas tradiciones, decidimos que seríamos una comunidad ecuménica y que sea inclusiva porque veníamos de una experiencia de discriminación y no podíamos caer en lo mismo”.
Quien se percató del trabajo que hacía Guillermo Horna en la comunidad fue el Arzobispo Miguel Ángel Paredes, proveniente también de la rama de veterocatólicos. Hablaban seguido por Facebook sobre la experiencia con los chicos, a la vez que le contaba que había vuelto a los estudios teológicos.
“Él se ofreció a ordenarme como sacerdote. Yo lo consulté con la comunidad y ellos aceptaron. Viajó hasta aquí y se realizó mi ceremonia en una Iglesia Luterana. Posteriormente, me pidió que vaya a Argentina y me ordenó como obispo para impulsar la iglesia veterocatólica en el Perú”.
Así Guillermo Horna se convirtió en obispo. Cree en Dios y en la Biblia. ¿Qué piensa de toda esa homofobia que algunos sostienen que se encuentra en las sagradas escrituras?
“A veces la gente no analiza. No vemos más allá de lo que la palabra misma nos dice. Y la palabra está ahí, está clarísima. Jesús nunca negó un abrazo ni acercamiento a nadie. Pero las personas no contextualizan la Biblia”, asegura.
Su vida la comparte con Willie, su amor desde hace 22 años. Él no es religioso, pero le ha dicho “a dónde vas, yo te sigo”. Y él agradece a Dios que lo haya puesto en su camino.
“Dios tiene un plan para mí. Para todos. Tuvo un plan al hacerme homosexual. Yo tengo que seguir el camino que se me ha trazado. Porque si no fuera así como soy, no ayudaría a muchos chicos que tienen las mismas dudas y frustraciones”, dice Guillermo, quien celebra bodas con amor, un amor infinito que lo hace un hombre feliz. “Dios tuvo un plan al hacerme homosexual”, repite este hombre de 46 años, desde su iglesia, pequeña y humilde de Jesús María

sábado, 14 de febrero de 2015

Carta Abierta de un Obispo Luterano a la Comunidad LBGT

EEUU
Queridos amigos y amigas,
Todas y todos ustedes son bienvenidos en las congregaciones de la Evangelical Lutheran Church in America (ELCA por su sigla en inglés: Iglesia Evangélica Luterana en los Estados Unidos de América).
Somos una iglesia que cree que es errada la discriminación en contra de cualquier persona basándose en la orientación sexual. Todas y todos son bienvenidos. Celebramos  la diversidad.
Si bien las y los luteranos en los Estados Unidos de América no tenemos el mismo pensamiento con relación a la orientación sexual, la Iglesia, la mayor denominación luterana en el país, ha asumido una posición como una iglesia abierta, respetuosa, donde todas las personas son bienvenidas.
Reconozco que algunos de ustedes han sido heridos por las iglesias. En nombre de la Iglesia, pido disculpas por comentarios ofensivos, por exclusiones y la discriminación que ustedes han experimentado. Las iglesias están integradas por personas heridas que algunas veces hieren a personas. No somos una iglesia perfecta, ni estamos compuestas por personas perfectas. Seguimos a Cristo quien perdona y nos llama a ser parte de una nueva comunidad que está más allá de raza, género, o nivel social. La iglesia es una imperfecta comunidad de esperanza.
Cuando nos preguntamos por aquello que es lo más importante en la vida, Jesús, que nunca pronunció una sola palabra registrada sobre la orientación sexual, nos repite que el más grande de los mandamientos es el amar a Dios y el amar a nuestro prójimo. Él nos muestra el amor hacia el prójimo y el extraño. Él dijo: “Por esto todos los pueblos conocerán que son mis discípulos, si se aman unos a otros”
Les invito a asumir el riesgo de ser parte de una iglesia imperfecta que se esfuerza para ser una comunidad semejante al modelo de Cristo. Ustedes son bienvenidos y bienvenidas.
Sinceramente ,
Michael Rinehart.
Obispo del Sínodo de Texas-Louisiana Costa del Golfo, de la ELCA, una comunidad de más de cien congregaciones, pastoral universitaria, centros de retiros y otras organizaciones.
 (Traducción Pastor Lisandro Orlov. Iglesia Evangélica Luterana Unida en Argentina y Uruguay. Buenos Aires.)