sábado, 14 de abril de 2012

En Toronto (Canadá), un arzobispo se reconcilia con un sacerdote gay.


(Gracias a FranÇois de la parroquia de San Esteban) Arzobispo Finlay (izquierda) y el Reverendo Jim Ferry (derecha) durante el Servicio de Reconciliacion en The Church of The Holy Trinity, Toronto Foto: Cortesia de Peter Turner.
El Domingo, 18 de marzo, 2012 el Arzobispo Terence Finlay y el Reverendo Jim Ferry se juntaron en The Church of The Holy Trinity en el centro de Toronto y escribieron un nuevo capitulo sobre uno de amargo de la historia de la iglesia que duro 20 años. El ultimo capitulo comenzó con una Servicio de Reconciliacion y trae nuevas esperanzas para el futuro.
En 1991, el arzobipso, entonces Obispo de la Diocesis Anglicana de Toronto, despidio al Padre Ferry despues de saber que estaba en una relacion del mismo genero, lo que significo la perdida de la licencia sacerdotal y conllevo una serie de problemas para el Padre Ferry cuando el obispo envio una carta publica a su congregacion en Unionville, confirmando la disciplina. Eso agregado al insulto, el Padre Ferry fue llevado a un proceso publico llamado la Corte del Obispo debido a la “desobediencia“.
En el Servicio de Reconciliacion, donde asistieron unas 300 personas, “habian mucha gente, no solo anglicanos, no solo gays, pero tambien personas comun y corrientes de todo el pais que siempre supiero que me habia sucedido,” dijo el Padre Ferry en una entrevista. Conoci mucha gente que llevan un seguimiento de mi historia por 20 años, y que estab muy afligidos por esto. ” Creo que haciendo esto publico sera muy importante para la iglesia y para toda la sociedad,” dijo el Padre Ferry.
Por su parte, el Arzobispo Finlay admite que el esperaba trabajar hacia una reconciliacion por mucho tiempo, “Hubo mucho dolor y heridas en una situacion como esta y hemos esperado por el momento apropiado,” dijo el arzobispo a la prensa.
No obstante el Arzobispo Finlay dio al Padre Ferry permiso para continua en una serie de role en The Church of The Holy Trinity, pero la supervision del cura parroco, pero fue el Arzobispo Colin Johnson de la Diocesis de Toronto quien restauro al Padre ferry de su licencia y lo nombra Asistente Honorario de la parroquia – despues que el Arzobispo Finlay jubilo. “Creo que esto nos ayudo y nos movio hacia nuestra propia reconciliacion, ” agrego el Arzobispo Finlay.
En su disculpa, el Arzobispo Finlay dijo que pese a todo y en lo personal siempre apoyo al Padre Ferry, pero fue obligado por la politicas de la iglesia en el año 1991. ” Profundamente me arrepiento por el dolor que estas acciones provocaron a ti, a quienes te ama y muchas personas mas,” el Arzobispo Finlay dijo. “Reconozco que esto me trajo mucha pena y realmente lo siento.”
Ironicamente, desde su jubliacion en 2004, el Arzobispo Finlay recibio acciones disciplinarias despues de oficiar una boda para dos amigas que son lesbianas, el recibio corrección y su licencia para oficiar le fue tempralmente suspendida.
Tanto el Padre Ferry como el Arzobispo Finlay encontraron un poderosa reconciliacion a traves de al experiencia en este servicio. “Fue un momento de gracia para ambos,” dijo el padre Ferry. “Yo puedo agradecer por lo ocurrido y decir tambien que lo siento por todo el dolor que significo,” el explico, agregando que “la reconciliacion es un proceso no (solo) un momento.”
Vale remarcar que a traves de todo esto, el Padre Ferry conservo du fe. “Fue por la misma fe que Dios lo llamo para continuar en la iglesia, vivir el evangelio y abrazar el amor de Dios, y terminando con estas barreras de exclusion hacia los gays de nuestra iglesia,’ el dijo. “Estoy feliz que esto termino y ahora somos bienvenidos, no tan solo algunos.”

“La homosexualidad hoy”, por Benjamín Forcano.


el pasado jueves  publicó El País una “carta al director” del teólogo Benjamín Forcano querecomendamos… Tener todavía que aclarar esto, deja ver lo alejados que están los ambientes religiosos de la realidad, pero bueno, no viene mal que personas tan reconocidas como Benjamín Forcano intenten aproximar ésta y otras realidades a las iglesias. Sin embargo esperamos que la relación entre homosexualidad e iglesias no se reduzca a estas aclaraciones.
Son muchos los que todavía —incluyendo políticos y obispos— condenan la homosexualidad. Por el cargo y responsabilidad que ejercen debieran hablar bien informados sobre el enfoque y valoración que hoy se da a la homosexualidad.
En Occidente la homosexualidad ha recibido una valoración muy variada. El doctor John Boswell en su libro Las bodas de la semejanza documenta cómo en la Iglesia católica del siglo VI al XII existía como normal la celebración litúrgica de parejas homosexuales, según ritos y oraciones propias, presididas por un sacerdote.
Es a partir del siglo XIII, que la homosexualidad va revistiendo un carácter de vicio horrible (pecado nefandum= innombrable), tan horrible que lo de innombrable no se aplica a otros hechos más graves: Asesinato, matricidio, abuso de menores, incesto, canibalismo, genocidio e incluso deicidio son mencionables. ¿Por qué este horror que convierte la homosexualidad en el peor de los pecados?
Es también muy común la opinión de que se elaboró una construcción bíblico-teológica moral justificatoria de la gravedad de este pecado, hoy demostrada como precientífica y opuesta al contexto y sentido de los textos bíblicos y que la dejan desprovista de este tipo de argumentos para condenarla.
Son de consenso generalizado las conclusiones científicas de que: “Ni desde la medicina, la psicología, la pedagogía, ni con medidas sociales o legales, ha sido posible cambiar la orientación sexual, aunque intentos no han faltado” (Juan L. T. Herreros, Aproximación a la realidad homosexual). Los estudios más diversos confluyen en la tesis de no poder calificar la homosexualidad como enfermedad, desviación psicosomática o perversión sexual.
La orientación homosexual no afecta a la sanidad mental ni al recto comportamiento en el grupo social. En razón de ello, la OMS ha suprimido la homosexualidad de la relación de enfermedades. Y el Consejo de Europa insta a los gobiernos a suprimir cualquier tipo de discriminación en razón de la tendencia sexual.
Finalmente, teológicamente hablando, es bien fundada la posición de quienes sostienen que la sexualidad humana no tiene como modelo natural exclusivo la heterosexualidad —ese es un presupuesto no probado— sino que se da también la homosexualidad como una variante natural legítima, minoritaria.—
Benjamín Forcano.

martes, 10 de abril de 2012

María José Rosillo, exmonja lesbiana: ‘Es posible la integración de fe católica y homosexualidad’.


La fe es a veces contradictoria a los dictámenes de nuestro corazón. Es el caso de María José Rosillo Torralba, una sevillana, psicóloga, educadora social y teóloga feminista, a la que al igual que otras muchas mujeres, su orientación sexual ha chocado de bruces con su fe católica.
maria jose rosillo07/04/2012 – María José Barco | Inscrita con apenas 3 añitos en un colegio religioso, tuvo pronto muy claro una idea: Santa Teresa sería su ejemplo a seguir. “Me hablaron del poder de Teresa, que en ningún momento dudó de seguir a su corazón, a pesar de la incomprensión, las críticas o las amenazas”.
A principios de los 80, María José comenzaría sus estudios en un instituto mixto, donde tendría sus primeros contactos con chicos, e incluso sus primeros “novietes”. Pero esas relaciones le despertaron muchas dudas, que la llevaron a romper con ese aspecto de “chica casamentera” socialmente aceptada.
En esos momentos difíciles, “siempre me sentí protegida por Aquel que me ama, y que nunca dejó de indicarme la dirección de mis pasos”, recuerda María José. Casualidades del destino, la llevan de nuevo a contactar con la congregación religiosa de las teresianas, por quienes María José siente una gran admiración.
El año y medio de formación religiosa es recordado por nuestra protagonista con mucho cariño y nostalgia. Descubrir el valor de la vida comunitaria, las guías de las maestras o la presencia espiritual de Aquel a quien ella tanto amaba, fueron experiencias vitales para ella.
Y es ahí donde se enamora por primera vez de una mujer. En ese momento es capaz de poner nombre a esos sentimientos que en el pasado sintió por compañeras de clases o mentoras religiosas, por las que sentía una gran admiración.
Su deseo de ser coherente consigo misma y sus valores, la empujan a tomar una difícil decisión y abandona la congregación de las teresianas. No puede seguir con la vida que llevaba enamorada de otra mujer, compañera de labores religiosas. María José lo recuerda, aún con lágrimas en los ojos, como su gran conflicto, al tener que buscar fuera de la vida que tanto amaba su nuevo rumbo.
Los años siguientes, en la universidad, le llevaron a conocer a personas y sobre todo mujeres, con las que poder hablar abiertamente de sus sentimientos. Pero su situación tampoco era fácilmente comprendida por las personas que la rodeaban. María José se enfrentaba a preguntas tales como, “¿cómo puedes ser lesbiana y católica?”. Ante esta incomprensión, esta sevillana se sintió sola, marginada, perdida en un mundo caótico en el que no encajaba ni en un lugar ni en otro.
Enfadada con Él, era incapaz de dejar de amarle. Si algo tenía muy claro en ese mundo caótico que la embriagaba era que nunca renunciaría a su fe. Y pronto volvería a ver la luz, en la mirada de una mujer que le robaría el corazón y con la que compartiría más de 15 años de amor, comprensión y un feliz enlace matrimonial.
Y su fe continuó siendo su vehículo, que la llevó a formar parte de EFETA (Escuela Teología Feminista de Andalucía), que apuesta por otra Iglesia, más allá de la percepción antropocéntrica del hombre.
Nueva Magdala fue su nuevo destino. “Se trata de un grupo de mujeres homosexuales cristianas interesadas en la integración de la Mujer y de la mujer lesbiana, bisexual y transexual en la Iglesia Católica y en las demás Iglesias cristianas”.
Hace un par de años, conoció a la que hoy en día es su pareja, Mayte. Años de lucha y cooperación en poblados indígenas, hacen de Mayte una mujer fuerte y luchadora, y que poco a poco se hace con el corazón de María José. Juntas, tuvieron que enfrentarse a un momento muy difícil. A Mayte le diagnostican un cáncer endometrio en estado 8. Una vez más, su fe las hace fuertes, y logran superar este bache que les pone el destino. Su fe sale reforzada ante este milagro.
Hoy María José, es una mujer feliz, cuyo principal objetivo es tratar de ser guía, abrir puertas a mujeres que al igual que ella se enfrentan a una dicotomía personal. “Ser testigo de la fe y de la orientación sexual está siendo complejo”, reconoce María José, pero es consciente de la responsabilidad que ha adquirido. “Quizás sirva de testimonio a otras jóvenes católicas inmersas en disyuntivas similares y que creen ser diferentes o enfermas, o así se lo hacen creer posicionamientos políticos o institucionales antievangélicos”.
A través de su blog o incluso de redes sociales como Facebook, no son pocas las mujeres, jóvenes y no tan jóvenes, que se han puesto en contacto con ella, porque al igual que nuestra protagonista, se sienten perdidas, atrapadas en un mundo donde fe y orientación sexual parecen estar enfrentadas.
“Estoy segura de que Jesús nunca diría nada de estas barbaridades que cada día nos inundan los medios de comunicación y los foros de la familia”, afirma tajantemente, finalizando la entrevista con una cita bíblica del Nuevo Testamento:
Hermanos: Si Dios está a nuestro favor, ¿quién estará en contra nuestra? El que no nos escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no va a estar dispuesto a dárnoslo todo, junto con su Hijo? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Si Dios mismo es quien los perdona, ¿quién será el que los condene? ¿Acaso Jesucristo, que murió, resucitó y está a la derecha de Dios para interceder por nosotros?

Celebran en Chile jornada interreligiosa en apoyo a ley antidiscriminatoria.



Para respaldar la aprobación de la ley antidiscriminatoria detenida en el Congreso desde hace siete años, y en honor a Daniel Zamudio, fallecido por un ataque homofóbico, representantes de iglesias y colectivos sociales se reunieron en el odeón de la Plaza de Armas, de Santiago de Chile, donde celebraron la Primera Jornada Interreligiosa por Ley Antidiscriminación, y oraron en siete ocasiones, además de encender el mismo número de velas de diferentes colores.
La jornada, en la que participaron hindúes, cristianos, protestantes, católicos, judíos y mormones, aunados con grupos de minorías sexuales, inmigrantes y mapuches, coincidió con el Domingo de Ramos, así como con una fuerte arremetida de la jerarquía católica y de algunos grupos evangélicos opositores a la ley antidiscriminación, por lo que los presentes en la Plaza de Armas instaron a terminar con todo tipo de odio y exclusiones en función de ideologías o doctrinas.
El evento inició con un minuto de silencio por Daniel Zamudio, joven homosexual agredido por un grupo de presuntos neonazis el pasado 3 de marzo en la capital de Chile, quien falleció tras 25 días de agonía, y estuvo presidido por Sandra Pavez, profesora de religión y activista del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), y Elías Estay, representante del pueblo judío.
Durante el acto, en el que colocaron una foto de Zamudio rodeada de cirios de colores, los participantes mostraban carteles con la frase “Hasta cuándo, ¡No a la discriminación!”. Luis Álvarez, presidente de la Iglesia Evangélica Luterana, estuvo a cargo de la primera oración “por la vida y el respeto a las diferencias” y encendió una vela color rojo.
En la segunda oración “por la tolerancia y diversidad en nuestro país” en la que se prendió un cirio anaranjado, estuvieron Brus Leguás, presidente de Afirmación Chile (mormones gays y lesbianas) y Patricio Vejar, coordinador de la Comunidad Ecuménica Martín Luther King.
“Por la no discriminación y el entendimiento” fue la tercera oración, acompañada de una vela amarilla, encendida por Luis Tapia, pastor del Centro Ecuménico de Medellín, y Miguel Hidalgo, presidente de la Agrupación de inmigrantes por la Integración Latinoamericana.
En tanto, la vela verde, “por la paz y fraternidad de los pueblos”, se encendió tras la oración de Francisco Javier Castro de la Misión Sacerdotal Tercermundista en Chile y José Hueche Quinchaleo, de los pueblos originarios.
Después del discurso del rabino Jaim Koritsinsky y del presidente de la Federación de Estudiantes Judíos, Maximiliano Gras, se encendió la vela de color rojo, “por la solidaridad y la justicia social”, mientras que la dedicada al “diálogo abierto intercultural” de color violeta, participaron la Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna Iskcon y Mauricio Pulgar, obispo de la Iglesia Cristiana El Comienzo.
Finalmente, la séptima oración dedicada a la reflexión final, donde se encendió la vela rosa, fue llevada por la docente Pavez, impedida de hacer clases en Chile en razón de su lesbiandad, y Mijael Vera, del portal judío Anajnu.

miércoles, 4 de abril de 2012

Un reverendo anglicano deja la iglesia porque no comparte la oposición al matrimonio gay.


No siempre va a ser al revés… Hay que agradecer su coherencia y valentía.
Andrew Morton es reverendo de la Iglesia anglicana y no entiende que ésta se oponga al matrimonio gay. Considera que esta oposición es contraria al mensaje de amor del Evangelio y por lo tanto ha anunciado que abandonará la Iglesia en los próximos meses. Morton espera que este gesto fuerce un debate “honesto y abierto” sobre la aceptación de los homosexuales en su confesión.
Morton ha considerado que las Iglesias tienen que cambiar y que estos tiempos de crisis para las confesiones son un aviso mandado por Dios. En Reino Unido está abierto el debate sobre la legalización del matrimonio gay. Sin embargo, la posición oficial de la Iglesia Anglicana no parece que vaya a cambiar. El vicario Andrew Knight ha respondido que no pueden aceptar algo que los evangelios mencionan como equivocado.

jueves, 29 de marzo de 2012

Carta abierta de un Jesuita a Daniel Zamudio.


Hace tres semanas unos neonazis atacaron en Chile a Daniel Zamudio por ser homosexual, y según las últimas informaciones que nos han llegado, murió ayer, tras pasar todo este tiempo en coma. Hay que ser sincero y reconocer que aunque el cristianismo no apoye este hecho, es indudable que con su discurso homófobo lo potencia. A pesar de eso, no todo el cristianismo es igual, y a eso nos aferramos, y por eso trabajamos. Os dejamos una carta que el Jesuita Marcos Cárdenas ha dirigido a Daniel. Una carta que hemos encontrado en la revista EL Observatodo.
Por Marcos Cárdenas, jesuita. Estudiante Filosofía en la UAH.
Estimado Daniel:
Me permito escribirte estas líneas pese a que no nos conocemos, y a que posiblemente no logres leer esta carta. Lo hago, porque no puedo quedarme callado por el mal en el que unos recalcitrantes sujetos o, mejor dicho, canallas que no son capaces de reconocer la grandeza y misterio del ser humano, te masacraron a golpes tan sólo por tu condición sexual.
Probablemente, te preguntarás por qué un religioso te está escribiendo, sabiendo que ha pertenecido a una institución que ha condenado moralmente y excluido a los homosexuales en tiempos pretéritos. Por desgracia, vivimos en una sociedad homofóbica, que no respeta esa condición. Te cuento que soy reacio a las posiciones irrespetuosas, las que censuran, las inquisidoras, las oscurantistas. Mi actitud frente a esta tendencia es de diálogo. Tengo claro que algunos sectores de la Iglesia aún poseen una posición intolerante que no comparto: pero ése es otro tema.
Te escribo con la intención de contarte que este bestial, cruel y despiadado ataque no pasará a la historia como un asalto más, o como una noticia de crónica roja más. Te prometo que lucharemos y combatiremos para que esta práctica nefasta sea extirpada de nuestra sociedad. Ha habido instituciones que han sido proféticas en la denuncia y condena de estos actos; el MovilH y la Fundación =Iguales entre otras. Para mí esas instituciones han sido presencia de Dios, y lo afirmo, han sido, puesto que las lesbianas, gays, transexuales y bisexuales son hijos e hijas predilectas de Dios porque han sido perseguidas, pisoteados y excluidos en la historia.
Estoy seguro, Daniel, de que Dios te ama profundamente, ama tu vida, tu familia y tu condición homosexual, para nosotros eres nuestro orgullo y causa de admiración. Si nosotros los cristianos creemos en un Dios que es y se manifiesta en el amor, ¿no será que el amor entre personas del mismo sexo, por lo tanto, no es nada más ni nada menos que una concreción del amor de Dios? Créeme que si la utopía del amor se concreta, espero que nunca más existan las trincheras del odio y la violencia.
Me despido con un abrazo grande y te encomiendo en mis oraciones.
Hasta siempre, Daniel.

La muerte de Daniel Zamudio remueve la conciencia de la sociedad chilena y mundial.


Noticia elaborada con información de El País y La Tercera:
El joven gay chileno falleció a causa de un traumatismo craneoencefálico.
Daniel Zamudio, que fue brutalmente atacado por una pandilla neonazi, es velado en su casa
Daniel Zamudio, el joven de 24 años que fue atacado brutalmente por una pandilla homofóbica el pasado 3 de marzo, falleció a causa de un traumatismo craneoencefálico. Lo ha determinado el Servicio Médico Legal (SML) tras realizar la autopsia del cuerpo que resultó tan dañado después de la paliza que no fue posible la donación de órganos. Los forenses han tomado radiografías y diversas imágenes que serán pruebas cruciales en el juicio contra los cuatro veinteañeros que arriesgan 40 años de prisión y que serán formalizados el 26 de abril por homicidio calificado consumado.
El féretro llegó esta tarde, en medio de aplausos, a la vivienda de la madre de Zamudio en la localidad de San Bernardo, una villa sencilla con aire rural del sur de Santiago. La familia ha pedido que el velorio sea privado y que solo asistan familiares y vecinos de la víctima. Los funerales, sin embargo, que se realizarán este viernes en el Cementerio General de Santiago, serán precedidos por un largo cortejo que podrá ser presenciado por todos los ciudadanos que deseen mostrar su repudio por el asesinato.
La muerte de Daniel Zamudio ha tenido un enorme impacto en la sociedad chilena y ya ha tenido sus primeros efectos políticos. El Gobierno de Sebastián Piñera ha pedido al Congreso que se discuta con suma urgencia el proyecto de ley antidiscriminación que se encontraba estancado en el Poder Legislativo desde hace siete años. La iniciativa pretende penalizar la segregación por origen étnico, religión, creencia, estado civil, género y orientación sexual y había sido rechazada por grupos de parlamentarios, sobre todo de la derecha. Lo anunció el portavoz del Gobierno, Andrés Chadwick, y el proyecto de la ley podrá ser discutido la próxima semana en la Cámara de Diputados.
La Iglesia católica, a través de su máxima autoridad en Chile, el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzatti, también lamentó la muerte del joven homosexual. “Todos somos hijos e hijas de un mismo Padre que nos ama. Nadie puede ser agredido, denostado o excluido por su raza, sexo, edad, condición o creencias”, ha señalado el sacerdote a través de su portavoz. Sin embargo, el presidente del Movimiento de Liberación Homosexual (Movilh), Rolando Jiménez, lo criticó en duros términos por no haber visitado a la familia de Zamudio y, hace unos meses, haber ido a ver a un sacerdote chileno condenado por abusos sexuales.
Al margen del encendido debate sobre la homofobia que se ha abierto en el país tras la muerte de Zamudio, el camino judicial contra los cuatro imputados sigue su curso. El fiscal nacional, Sabas Chahúan, ha anunciado que los delincuentes serán reformalizados por homicidio calificado consumado con al menos dos o tres agravantes: alevosía, pluralidad de malhechores y ensañamiento: “Vamos a ejercer la persecución penal más fuerte que sea posible en cualquier caso en que haya discriminación”. El fiscal a cargo de la investigación, Ernesto Vásquez, ha indicado que el crimen implicó grados de tortura.
Daniel Zamudio fue atacado la madrugada del 3 de marzo por ser homosexual. Le dieron puñetazos y patadas en la cabeza, lo golpearon con piedras, le fracturaron huesos, lo quemaron con cigarrillos, le cortaron una oreja y con una botella quebrada le marcaron el símbolo de la esvástica en la espalda y pecho. Tras permanecer veinticinco días hospitalizado, el martes se le decretó la muerte cerebral.
El periódico La Tercera ha dado a conocer este miércoles un informe de Carabineros que revela el historial delictual de los cuatros agresores de Daniel Zamudio. Alejandro Angulo (26), Raúl López (25), Patricio Ahumada (25) y Fabián Mora (20) acumulan 38 causas policiales, ya sea por ataques xenófobos, robos, desórdenes y riñas. El diario señala que el mayor de ellos, alias “El Gacke II”, atacó a dos peruanos en 2009.
Aunque el cuerpo de Daniel Zamudio ya no está en la Posta Central, el principal hospital de urgencias de la capital chilena, el frontis del establecimiento ha sido hoy un lugar de peregrinaje para cientos de ciudadanos que han dejado velas, carteles y cartas en el lugar. Una de las misivas anónimas ha causado gran revuelvo en las redes sociales durante todo el día: “Perdón, porque inexplicablemente volveremos a idiotizarnos con el fútbol y la farándula televisiva de turno”, señala el escrito.
La familia de la víctima no ha hecho declaraciones. La noche del martes, sin embargo, cuando el joven acababa de fallecer, el padre dio las gracias a la gente que se reunió en las afueras del hospital: “Quiero dar en nombre de mi familia todo el agradecimiento (…) Me han dado tanta fuerza para seguir apoyando a mi familia y a mis hijos”, indicó Iván Zamudio.