sábado, 24 de septiembre de 2016

El Frente Orgullo Nacional MX cumple su amenaza de revelar sacerdotes homosexuales


El jueves, 22 de septiembre, Cristian Galarza, como portavoz del FONMX, difunde en rueda de prensa una lista con los nombres de hasta 38 religiosos católicos que supuestamente han mantenido relaciones homosexuales consensuadas, «pero también hay casos de abuso sexual (…). No condenamos la homosexualidad, sino la doble moral de quienes convocan a marchas contra el matrimonio entre parejas del mismo sexo». Se trata de una respuesta a lasMarchas por la Familia promovidas por el Frente Nacional por la Familia, que tienen una segunda marcha prevista para este sábado, día 24, después de la del 10 de septiembre.

«Ser homosexual para nosotros, no es algo vergonzoso, lo vergonzoso es la falta de honestidad», aclaran desde el FONMX, donde han recibido varios testimonios de hombres «cansados de la doble moral de los jerarcas de la Iglesia Católica», quienes han decidido «sacar a la luz relaciones amorosas que mantuvieron con algunos de ellos». La responsabilidad de la veracidad de sus relatos es de cada uno de los delatores, aunque desde FONMX se sienten en la obligación de proteger sus identidades. Los testimonios proceden de todos los estados de México, Puebla, Veracruz, Yucatán, Nuevo León, Azcapotzalco, Xochimilco y Ciudad de México.

Sacerdotes fuera del armario

De entre la lista de clérigos destacan los nombres de altos cargos de la iglesia como monseñorJuan Carlos Guerrero Ugalde, coordinador de la Vicaría para los Laicos de la Arquidiócesis Primada de México, señalado por un ex trabajador suyo y de otros miembros del clero que asegura comprobó su homosexualidad. Ex rector de la Basílica de Guadalupe, también monseñorDiego Monroy Ponce ha sido señalado por una persona que asegura haber sido su amante secreto.

A pesar de haber calificado como si de una plaga se tratara a las madres solteras el arzobispo de la arquidiócesis de Xalapa, Hipólito Reyes Larios, no tiene problema para mantener encuentros sexuales clandestinos con personas de su mismo sexo. Aunque uno de los nombres que más revuelo ha causado es el de Hugo Valdemar, portavoz de la arquidiócesis, quien siente un profundo resentimiento hacia las personas que viven libremente su sexualidad.

División de opiniones en el colectivo

La lista se publica dos días antes de la segunda manifestación convocada por el Frente Nacional por la Familia, que tiene prevista marchar en México D.F. el próximo sábado, 24 de septiembre. «Respondimos a una provocación. Nuestros derechos no son negociables, no tendríamos que estar luchando por tener a nuestras parejas», señala Rocío Jaramillo, integrante de FONMX. Sin embargo, no todos los activistas han respondido de la misma manera, como Flypy Morales de Franco, presidenta de la Asociación Civil por un Veracruz sin Discriminación, quien considera que la decisión de salir del armario es personal, aunque sí ha coincidido en señalar al doble moral de unas personas que viven de una manera de puertas a fuera, para hacer todo lo contrario de lo que predican puertas a dentro.

La activista Kenly Pacheco Morales anticipa que FONMX también se concentrará el sábado, en el Ángel de la Independencia, punto al que está prevista la llegada de la marcha del Frente Nacional por la Familia, aunque han asegurado que «no habrá confrontación (…). Los recibiremos con consignas de amor, por nuestra parte no habrá violencia», tal y como han acordado con Patricia Mercado, secretaria de gobierno de la Ciudad de México.

Con toda probabilidad hasta allí llegará también Alan Alexis, coordinador de HomoVox MX, un movimiento formado por personas homosexuales que defienden el matrimonio entre un hombre y una mujer y el derecho de los niños a tener un padre y una madre, quien ha expresado públicamente su apoyo al Frente Nacional por la Familia, alentando a sus seguidores a unirse a la Marcha por la Familia.

martes, 13 de septiembre de 2016

La mal llamada ideología de Gender (género)



La conceptualización teórica sobre el género no es una ideología como están afirmando algunas iglesias cristianas en Colombia y en otros países y también políticos de diversa índole. En estos días, Mara Viveros, directora del Plan de Estudios sobre Género en la Universidad Nacional de Bogotá, al referirse a esta polémica, planteaba cómo de lo que se trata es de la construcción de un enemigo.
No es posible afirmar cuál es la primera vez que esta expresión “ideología de género” se usa, pero sí se pueden rastrear algunas pistas. En la tradición católica, la XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, en su Relación final, toma el término gender del inglés y afirma que sexo y género se pueden distinguir pero no separar. Inmediatamente después, el Papa Francisco, recoge muchos de los planteamientos y propuestas de esta Asamblea, en su Exhortación Apostólica Postsinodal: La Alegría del Amor (*).
En esta Carta, en su numeral 56, el Papa afirma:
Otro desafío surge de diversas formas de una ideología, genéricamente llamada gender, que “niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer. Esta presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer.
Es claro que esta afirmación no refleja una comprensión acabada, de todo el desarrollo de la teoría de género.
En cualquier caso, la historia del concepto género a todo lo largo de su trayectoria no podemos entenderla como una corriente, propuesta o postura ideológica. Se trata por el contrario de un desarrollo conceptual al servicio de una mejor comprensión de las dinámicas de la sexualidad y la afectividad humanas. El concepto de género nos ayuda a comprender mejor cómo las diversas culturas en distintos momentos de la Historia ha vivido, orientado y normado las diferencias biológicas en torno a la sexualidad. El concepto de género no pretende atacar nada, sólo explica.
A partir de estudios realizados, que si bien están abiertos totalmente, ya han mostrado con suficiente claridad algunas de sus conclusiones, los distintos grupos humanos: de hombres, de mujeres, de gays o transexuales… los distintos grupos humanos desde sus posturas filosóficas, antropológicas o religiosas… los aceptan o discuten, los profundizan o contradicen o debaten… pero no es posible realizar condenas de hechos que las ciencias humanas han demostrado. En este sentido podríamos preguntarnos por ejemplo, por qué los cristianos a lo largo de su historia no han mantenido como obligatoria para los varones la práctica de la circuncisión, siendo esta una costumbre heredada del pueblo judío al mismo tiempo que la palabra del Primer Testamento o la primera alianza.
Desde mi punto de vista, los manuales que, sobre sexualidad u otros aspectos de la convivencia elabore un Estado para los estudiantes en formación, deben ser sustentados por la ética del bien común, pero además por los conocimientos seculares en los que la dinámica social y humana avanza. A partir de ahí, las comunidades católicas o de otras corrientes religiosas, pueden -en sus espacios- debatir o proponer alternativas acorde a sus creencias. Lo que no se puede es imponer al conjunto de un país una visión propia y particular sobre la vida sexual, la organización familiar u otros temas de la convivencia.
Pero sí me parece importante enfatizar que antes de tomar posturas, aunque ellas sean privadas, hay que hacer un esfuerzo de comprensión. No se puede acusar a los estudios de género de querer acabar con la familia (¡¡¡!!!). El Papa ha realizado en su Carta una aproximación primera y ligera, antes de sacar conclusiones es imprescindible profundizar en el diálogo y la comprensión. Pero el diálogo no se puede realizar solamente con quienes refuerzan mi pensamiento. Se trata por el contrario de un diálogo con especialistas en la materia que expliquen los alcances y posibilidades de esta conceptualización y herramienta del saber.
En el mismo texto al que hago alusión, el Papa Francisco dice varias veces que la realidad tan compleja a la que se están enfrentando, requiere estudios, análisis y profundizaciones posteriores.
Carmiña Navia Velasco
Atrio

miércoles, 7 de septiembre de 2016

DENUNCIA CONTRA la HOMOFOBIA de la Conferencia Episcopal Española en materiales de educacion.




El Observatorio Español contra la LGBTfobia, vinculado al colectivo COLEGAS, ha manifestado su repulsa ante “la parcialidad y el adoctrinamiento antigay” de los materiales de educación afectivo-sexual elaborados por la Subcomisión de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española (CEE). Los textos están destinados a adolescentes de 12 a 16 años para utilizarse durante la asignatura de Religión de la ESO, pero también para las catequesis parroquiales, la preparación de la confirmación y para la formación de padres a sus hijos. Paco Ramírez, director del Observatorio, sostiene que “sin duda se trata de imponer y adoctrinar a los jóvenes en el único modelo de conducta afectivo-sexual permitido por la Iglesia”.
A través de una nota de prensa, el Observatorio Español contra la LGBTfobia deja clara su denuncia por los materiales educativos realizados por la CEE. Unos materiales que, por cierto, el Consejo Pontificio para la Familia ha decidido proponer como formación oficial de la Iglesia Católica a nivel mundial, adaptándolos a 5 idiomas.
La web, que cuenta con la colaboración de la Universidad Católica San Antonio de Murcia, se titula “El lugar del encuentro: la aventura del amor”. Está dividida en seis unidades y utiliza el símil del montaje de una tienda de campaña, “donde lo importante son los cimientos, donde colocamos la tienda”. Asimismo, se publicita como “un itinerario de educación al amor que ayude a los jóvenes a descubrir la belleza de la entrega mutua y la búsqueda de la felicidad a través de la entrega del cuerpo y del espíritu. A través del lenguaje corporal, la sexualidad y los afectos se revelan como dinamismos para vivir una existencia en plenitud en la cotidianidad de la vida”.
Paco Ramírez, director del Observatorio, ha afeado que “además de ignorar completamente cualquier orientación sexual diferente de la heterosexualidad, la primera unidad realiza una condena por defecto de la transexualidad y la identidad de género al defender el cuerpo como un elemento inalienable, don de Dios, que debemos aceptar sin cambios: ‘si yo mismo uso mi cuerpo como un objeto o cosa me rebajo; respetar mi cuerpo es respetarme a mí; mi cuerpo es para el amor’”.
La segunda unidad, prosigue Ramírez, “nos ofrece un único modelo de sexualidad heterosexual, al crear Dios una dualidad: hombre y mujer, cuyo fin es complementarse, y como fin llegar al matrimonio y reproducirse”. El hecho de no tratar las diferentes realidades sexuales, según el Observatorio Español contra la LGBTfobia, “es una forma indirecta de profundizar en la ignorancia y el desconocimiento, que mantiene los prejuicios y la discriminación de otras formas de sexualidades como homosexuales, bisexuales y transexuales, entre otros”.
Desde esta organización igualitaria han solicitado a las administraciones educativas y a los profesionales de la sexología, así como a la sociedad en general, que “se enfrenten y combatan estos contenidos sexistas plenos de LGBTfobia, que solo adoctrinan en la discriminación y el odio hacia las personas sexodiversas”.
Fuente Dosmanzanas

lunes, 5 de septiembre de 2016

El obispo de Grantham, Nicholas Chamberlain, primer anglicano inglés abiertamente gay



Tras recibir presiones de un diario
Mi sexualidad forma parte de mí, pero es mi ministerio en lo que quiero concentrarme
El obispo de Grantham se convirtió en el primero de la poderosa Iglesia anglicana de Inglaterra en revelar su homosexualidad, en una entrevista publicada el sábado en el diario británico The Guardian.
Nicholas Chamberlain explica que tomó la decisión de hablar públicamente de su orientación sexual porque un diario dominical cuyo nombre no mencionó amenazaba con desvelarla.
“No es decisión mía hacer toda una historia de esta salida del armario“, declara. La gente sabe que soy gay, pero no es lo primero que digo a la gente. Mi sexualidad forma parte de mí, pero es mi ministerio en lo que quiero concentrarme”.
Chamberlain aclara que la Iglesia estaba al corriente cuando lo designó para el cargo en noviembre del año pasado. “Yo era yo mismo. Quienes me nombraron conocían mi identidad sexual”.
Justin Welby, el arzobispo de la Iglesia de Canterbury y líder espiritual de los anglicanos de todo el mundo, subrayó en un comunicado que “su sexualidad no tenía ninguna relación con sus funciones”. “Estoy perfectamente al corriente de la relación que el oblispo Nick mantiene desde hace muchos años“, afirmó. “Su nominación como obispo de Grantham fue decidida en base a sus cualidades y su capacidad de servir a la Iglesia”.
Un portavoz eclesiástico añadió que sería “injusto” excluir a los aspirantes al episcopado en función de su “ética sexual”.
En la entrevista, el obispo de Grantham describe a su pareja: Es leal, cariñoso y pensamos igual. Disfrutamos la compañía del otro y compartimos nuestras vidas”, afirmó.
La salida del armario de monseñor Chamberlain es un acto de “increíble coraje”, celebró en TwitterRuth Hunt, responsable de Stonewall, una organización de defensa de los derechos de las personas LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales).La de Inglaterra es la Iglesia madre de la comunidad anglicana, que cuenta con unos 85 millones de fieles en todo el mundo. En 2005, autorizó a los hombres y mujeres homosexuales unidos por lo civil convertirse en sacerdotes y en 2013 acabó con la prohibición de que fueran ordenados obispos.
La cuestión, no obstante, sigue dividiendo a esta Iglesia, oponiendo a las ramas más liberales, en Estados Unidos, Canadá o Gran Bretaña, y a las más conservadoras, mayoritarias en países como Kenia, Nigeria o Uganda, que ha amenazado con desligarse de la Iglesia de Inglaterra si esta sigue presionando contra la ley antihomosexualidad ugandesa.
La decisión de su rama canadiense de aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo supuso un espaldarazo a los partidarios de la inclusión plena de las personas LGTB en el seno de la confesión anglicana, especialmente después de que hace un año la Iglesia episcopaliana de Estados Unidos hiciera lo propio, lo que por cierto supuso a los episcopalianos una sanción por parte de los primados de la Comunión anglicana, que les prohibieron representarla en organismos internacionales.
De lo que no cabe duda es de que este nuevo paso acrecentará las tensiones y amenazas de ruptura formal de la Comunión anglicana, cuyas iglesias mantienen posturas absolutamente contrapuestas en materia LGTB: de la inclusividad episcopaliana a la homofobia sin reservas de las iglesias anglicanas de África, pasando por las posiciones “equidistantes” de la Iglesia de Inglaterra, cada vez más difíciles de mantener (en la entrada en la hablamos de la sanción a la Iglesia episcopaliana revisamos con cierta profundidad la historia del conflicto).
Fuente Agencias/Religión Digital

viernes, 8 de julio de 2016

Salir del clóset a los 60

Fuente: Clarín
Según Graciela Balestra, presidenta de la Asociación Civil Puerta Abierta a la Diversidad y coordinadora del primer y único Centro de Jubilados LGBT del país, ellos no son los únicos que blanquearon a la edad de jubilarse. “En los últimos años, se duplicaron las consultas de adultos mayores que se acercan a pedir asistencia psicoterapéutica para salir del closet y hablar con sus familias sobre el tema”, sostiene Balestra quien remarca que también llegan buscando un grupo de pares que los contenga y entienda. Y el reconocimiento público muchas veces viene de la mano del casamiento. Así queda evidenciado en los números: en lo que va del 2016, hubo más de una boda gay de mayores de 60 por semana en Capital.
Este último dato surge del Registro Civil de la Ciudad, desde donde precisaron a Clarín que este año ya se registraron 171 matrimonios igualitarios y que 27 de ellos fueron de personas de más de 60, es decir que, hasta el momento, los adultos mayores resultaron protagonistas de casi el 16% de los casamientos en el ámbito porteño, celebrando una boda cada aproximadamente cinco días.
En el caso de Mercedes Sánchez, que es psicóloga social, la salida del closet vino efectivamente acompañada de la unión legal con su actual pareja Claudia Lagos (53), cuando ella tenía 67. “Ni la sociedad ni yo estábamos preparadas antes para la verdad”, afirma Mercedes sobre la razón por la que esperó tanto para “dejar las tinieblas”. De joven, tuvo varias parejas heterosexuales que no funcionaron. “Yo me aburría pero seguía buscando, pensaba que no tenía suerte con los hombres”, resume. Eso fue hasta pasados los 30 cuando entendió lo que le sucedía, pero se lo guardó. Por esa época, conoció a Alicia que fue su pareja por 20 años, hasta que falleció. “Vivíamos juntas pero decíamos que éramos amigas. La gente sospechaba pero nunca preguntaron ni nosotras contamos”, relata. Con poco tiempo de diferencia, además de Alicia murió su mamá, y ella se quedó sin las, hasta entonces, dos mujeres de su vida.
Recién hizo el duelo cuando llegó a Puerta Abierta y comenzó a participar de un grupo de reflexión a los 61. Dos años después, tomó coraje y empezó a mostrarse libremente. En ese camino, conoció a Claudia en el cumpleaños de una amiga en común de la Asociación. “Ni bien la vi me enamoré. Ese día me contó que se estaba mudando de la casa en la que vivía con su marido y sus cuatro hijas”, suma. La charla siguió por Facebook hasta que concretaron una salida. “Al final del encuentro, que empezó en una plaza y terminó en mi casa, le dije que me gustaba mucho”, sigue Mercedes. A los pocos días, se pusieron de novias y no se separaron más. Hace tres años, tuvieron su matrimonio igualitario, del que participaron las hijas de Claudia y su nietito que ahora dice que, de ese lado, tiene “dos abuelas y un abuelo”.
Marcelo Robles siempre se sintió atraído por los varones más que por las chicas. Sin embargo, a los 31 se casó con una mujer con la que tuvo tres hijos. Casi 20 años después, se separó y empezó a experimentar con hombres. “Un día los senté a mis hijos y les conté. Ellos se merecían una explicación”, dice Marcelo quien confía que, al principio, “no les causó ninguna gracia”.
“Con el tiempo, cuando vieron que no me salían cuernos ni alas y que seguía siendo el mismo, la cosa se fue ablandando”, explica. Tres años después de esa revelación, conoció a través de un chat gay a Gustavo Michanie (47), que es presidente de la Asociación Judíos Argentinos Gays (JAG) con el que se casó el año pasado, a sus 61. Marcelo, que es arquitecto, dice que cuando conoció a Gustavo sufrió el “efecto ladrillazo”. “Fue como si me hubieran dado un golpe en la cabeza: sentí que por primera vez tenía certeza absoluta de lo que quería”, cierra Marcelo, feliz de haberse animado a dar el gran paso.

jueves, 2 de julio de 2015

IGLESIA EPISCOPAL ABRAZA FORMALMENTE EL MATRIMONIO ENTRE PERSONAS DEL MISMO SEXO

Junto a su esposo Gene Robinson ,quien en 2003 se convirtió en el primer obispo episcopal abiertamente gay, asistio a la Convención General Episcopal en Salt Lake City el 25 de junio.



Episcopales abrumadoramente votó el miércoles para permitir las bodas religiosas para parejas del mismo sexo, consolidando el abrazo de la iglesia de los derechos de los homosexuales que se inició hace más de una década con la elección del primer obispo abiertamente homosexual.
La votación se produjo en Salt Lake City en la Convención Episcopal General, días después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos legalizó el matrimonio gay a nivel nacional. Se aprobó en la Cámara de Diputados, el cuerpo electoral de clérigos y laicos participantes en la reunión. La Cámara de Obispos aprobó la resolución martes 129-26, con cinco abstenciones.

El camino hacia el matrimonio entre personas del mismo sexo
El Muy Rev. Brian Baker, de Sacramento dijo que el cambio en las reglas de la iglesia fue el resultado de una conversación de casi cuatro décadas que ha sido difícil y doloroso para muchos. Baker, presidente de la comisión que se hace a mano los cambios, dijo que miembros de la iglesia no siempre han sido amables unos con otros, sino que la dinámica ha cambiado en las últimas décadas.
"Hemos aprendido a cuidar no sólo para, pero se preocupan por otro", dijo Baker. "Ese cuidado mutuo estuvo presente en las conversaciones que tuvimos .... Algunas personas no estaban de acuerdo profundamente, pero oramos y nos escucharon y nos dieron con compromisos que creemos hacer espacio y dejar a nadie atrás".

Baker dijo que la denominación de los Obispos oró y debatido el tema durante cinco horas esta semana antes de pasarlo a la Cámara de Diputados.
La votación elimina el lenguaje específico de género de las leyes de la Iglesia sobre el matrimonio para que las parejas del mismo sexo pueden tener bodas religiosas. En lugar de "marido" y "mujer", por ejemplo, la nueva ley de la iglesia se referirá a "la pareja". Bajo las nuevas reglas, el clero pueden negarse a realizar las ceremonias. Se aprobaron los cambios con un voto de 173 a 27. La convención aprobó también un servicio de oración de género neutro para el matrimonio en una votación de 184 a 23.
Las medidas entran en vigor el primer domingo de Adviento, 29 de noviembre.

Muchas diócesis en la iglesia sede en Nueva York de casi 1,9 millones de miembros han permitido a sus sacerdotes para llevar a cabo las bodas entre personas del mismo sexo civiles, con un servicio de oración de prueba para bendecir a la pareja. Sin embargo, la iglesia no había cambiado sus propias leyes sobre el matrimonio hasta el miércoles.
La Iglesia Episcopal se une a otros dos grupos protestantes que permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo en todas sus congregaciones: la Iglesia Unida de Cristo y la Iglesia Presbiteriana (EE.UU.). El 3,8 millones de miembro de la Iglesia Evangélica Luterana en América permite a sus congregaciones deciden por sí mismos, y muchos de ellos reciban a las bodas entre personas del mismo sexo.

La Iglesia Metodista Unida - que, con 12,8 millones de miembros, es de lejos la mayor iglesia protestante de la línea principal - Barras de matrimonio homosexual, aunque muchos de sus clérigos han sido oficiar bodas entre personas del mismo sexo recientemente en señal de protesta.


La Iglesia Episcopal es el ala estadounidense de la Comunión Anglicana, una comunidad mundial de 80 millones de miembros de las iglesias con sede en Inglaterra. Lazos entre anglicanos han sido tensas desde los episcopales en 2003 eligieron obispo Gene Robinson, que vivía abiertamente con su pareja masculina, para dirigir la Diócesis de New Hampshire.

En la víspera de la votación de Estados Unidos, el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, líder espiritual de los anglicanos del mundo, emitió un comunicado expresando su profunda preocupación por la decisión de cambiar la definición de matrimonio.

Los grupos de fe de todo el espectro de la creencia, de la Iglesia Episcopal a los bautistas del sur, han ido perdiendo miembros a medida que más estadounidenses dicen que se identifican con ninguna religión en particular. La Iglesia Episcopal se ha reducido un 18% durante la última década, después de más de una generación de disminución constante.

Tras el fallo de la Corte Suprema la semana pasada, muchas iglesias conservadoras, incluyendo los bautistas del sur y los mormones, renovaron su oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo.

La decisión del matrimonio gay es la segunda noticia importante que venir de la convención, el órgano normativo superior de la iglesia. La iglesia eligió a su primer obispo presidente negro pasado fin de semana, con el Obispo Michael Curry de Carolina del Norte de ganar en un deslizamiento de tierra.

Curry ha permitido a las bodas de la iglesia del mismo sexo en Carolina del Norte, y dijo que la Corte Suprema ", afirmó la autenticidad del amor" por la legalización del matrimonio gay.

martes, 14 de abril de 2015

“Ruega por nosotros”: La historia de dos sacerdotes homosexuales que terminó en tragedia


‘Ruega por nosotros’, la novela de Alfonso Carvajal, se basa en el caso una pareja de curas que se mandó matar al saber que uno de ellos tenía sida.
Dos sacerdotes fueron encontrados muertos el 27 de enero del 2011 en el interior de un automóvil en el sur de Bogotá, donde ambos ejercían su ministerio. Según las investigaciones policiales los religiosos Rafael Reátiga, de 36 años, y Richard Píffano, de 37, pagaron 15 millones de pesos (unos 8.435 dólares) a unos sicarios para que los mataran una vez que conocieron que, al menos uno de los dos, tenía VIH.
Alfonso Carvajal novela ahora aquella historia en“Ruega por nosotros”, una rocambolesca historia que el autor ha rescatado porque considera que “periodistas, psiquiatras, fiscales, feligreses han querido echarle tierra y olvidar el caso”.  Él, por el contrario, decidió sumergirse en ese sensible y controversial hecho para convertirlo en novela. Lo primero que pensó el escritor cuando se enteró de la noticia fue su parecido con la tragedia Romeo y Julieta. Pero este caso tenía algo que lo hacía aún más escandaloso y es que en este caso se involucraba a una pareja homosexual de curas. Por eso, hay quienes han considerado que Ruega por nosotros es una especie de Romeo y Julieta gay del siglo XXI. “Mientras la Iglesia niegue la sexualidad de sus integrantes, tendrá problemas de identidad y eso no es un asunto menor. Su temor a enfrentar la naturaleza del cuerpo la conduce a un oscurantismo medieval y patético”, asegura el autor.
El reto no era menor, pues no se conocen demasiados detalles de cómo se precipitó la tragedia:“Por azar conocí la versión de los victimarios de los curas, es decir, que ellos pagaron por su propia muerte, y entonces percibí que podría construir una tragedia contemporánea. Vislumbré el final y comencé a trabajar la novela. A arriesgarme a una interpretación psicológica y estética de qué llevó a los protagonistas a una decisión tan dramática”.
Semana.com habló con el escritor, periodista y poeta Alfonso Carvajal, quien también ha publicado otras novelas que tocan en el tema religioso como El desencantado de la eternidad y Hábitos nocturnos.
Semana.com: Cuéntenos brevemente cómo fueron los hechos que inspiraron ‘Ruega por nosotros’
Alfonso Carvajal: Por azar conocí la versión de los victimarios de los curas, es decir, que ellos pagaron por su propia muerte, y entonces percibí que podría construir una tragedia contemporánea. Vislumbré el final y comencé a trabajar la novela. A arriesgarme a una interpretación psicológica y estética de qué llevó a los protagonistas a una decisión tan dramática.
Los-sacerdotes-colombianos-Ric_54254508330_53389391171_261_396Semana.com: Después de su investigación y de la construcción de esta novela, ¿cuál es su percepción de lo que la Iglesia católica oculta y teme?
A. C.: Mientras la Iglesia niegue la sexualidad de sus integrantes, tendrá problemas de identidad y eso no es un asunto menor. Su temor a enfrentar la naturaleza del cuerpo la conduce a un oscurantismo medieval y patético.
Semana.com: ¿Cuáles han sido las reacciones del público y de la Iglesia frente a la novela?
A. C.: La respuesta ha sido buena, no sé si por curiosidad o qué motivaciones internas tienen los lectores. Para mí, prima lo literario. Este es un trabajo de ficción basado en hechos reales. La Iglesia, como en otros asuntos espinosos, mira para un lado, al vacío, al silencio, pero eso no es nuevo.
Semana.com: ¿Cómo cree que la Iglesia y los curas toman este tipo de textos?
A. C.: Por una fuente sé que un obispo compró dos libros en una Panamericana. El otro día me llamó un cura liberal y me felicitó por atreverme a contar la historia. Creo que el tema moral pasa más por lo humanístico que por cualquier sesgo ideológico, religioso, de género o cultural.
Semana.com: ¿Qué fue lo más difícil de la investigación y de tocar este tema en forma novelada?
A. C.: Lo más difícil fue tener varios temas explosivos entre las manos: lo religioso, la homosexualidad y el sida, y además que es una historia de amor y muerte porque uno de ellos se sacrifica por la relación amorosa que tenían. Y en lo literario, crear la estructura, las voces, el lenguaje, el tiempo y el espacio en que transcurriría la novela. Eso fue una labor que duró un año y medio.